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lunes, 6 de agosto de 2012

Linda música

Que la vida es más linda con música, es indiscutible. Cualquier actividad que hagas, SIEMPRE, es más placentera con música. Lo que sea: limpiar la casa, cocinar, redactar una demanda, practicar yoga, correr, escalar, manejar, bañarte, cambiarte para salir, previar con tus amigos. ¿O no?

Sin embargo, tarea ardua es decidir qué música escuchar en cada momento. Claramente, uno puede apreciar fácilmente que para yoga no vamos a escuchar la misma música que para previar un viernes por la noche. Pero para manejar por ejemplo, ¿qué escuchamos? O cuando salimos a la mañana para el laburo, ya sea en el ipod o estéreo del auto, ¿qué música ponemos? Las opciones son demasiadas:

Personalmente, yo tengo un humor bastante particular en las mañanas. No un humor de mierda como afirmaría mi madre, sino particular, ya que no disfruto mucho de intercambiar opiniones a primera hora del día. Mucho menos si el intercambio de opiniones refiere a si voy a desayunar cuando está la pava hirviendo, yo echándole café instantáneo a una taza en la mesada de la cocina y las tostadas en la tostadora. No. boludeces no. Ergo, considero que lo único que debe suplantar el silencio en las mañanas, es la música. Por ello, elijo cuidadosamente la que mejor se adapta a cada estado de ánimo. 

Si el día está nublado o especialmente con lluvia, lo más probable es que escuche rock internacional, del bueno. Ese de Pearl Jam, Nirvana, Snow Patrol, Incubus, Pink Floyd. Letras pesadas, instrumentales eternos y perfectos y una melancolía que acompaña al día como una medialuna a un café. Compañía perfecta. Es una de las mejores maneras que encuentro para arrancar un día. 

Hay días que me levanto con las pilas extrañamente sobrecargadas, llena de energía y dinamismo. Para esos días me tiro más por el rock nacional (entiéndase por nacional, hispano hablante), del más nuevo y actual que comprende bandas como Catupecu, Las Pastillas, NTVG, Iván Noble, Fabiana Cantilo, El Bordo, Maná, Calle 13, Jarabe de Palo. Que va desde letras con contenido heavy, hasta otras que tienen más que ver con el pop que con el rock popularmente dicho.

Si a esos días le agrego, además, ese estado insólitamente esperanzador, que roza lo utópico de creer que todo es posible y que la felicidad está a la vuelta de la esquina, desbarranco con melódico en español. Canciones de turno que probablemente nunca admita ante terceros escuchar, pero que por repetición y error termino aprendiéndome de memoria y cantando a gritos en el auto. Bueno, está bien, gritando y aullando, no cantando. (Siempre imagino que los conductores o peatones que me ven deben concluir que estoy para el manicomio, porque le pongo sentimiento a la actuación, eh!).

Hay días que una pseudomelancolía me sorprende la noche anterior. Noches de inspiración, bohemias, de vicios y proyecciones personales que terminan en la nostalgia. Sin embargo, el humor mejora tras una sana noche de sueño y descanso. Muy probablemente esa mañana dé un recital camino al trabajo, pero esta vez pura y exclusivamente de Roxette. ¿A quién no le levanta el ánimo ese memorable "how do you do?, do you do?, the things that you do, no one i know could ever give up on you .. ♪"? Naaa. Es mortal. Sobre todo, si la imaginación te permite viajar por entre las montañas nevadas rumbo a ese lugar en el mundo. Un golazo arrancar el día así. 

También hay días que el placer está en escuchar rock nacional. Del clásico, del viejo, del eterno e inmortal. Charly, Las Pelotas, el Indio Solari, Los Redondos y algunos temas monumentales que entran sueltos ocupando algún lugar de privilegio como Seminare, 11 y 6, Sin tu amor, Media Verónica, etcétera. Qué orgullo y placer, contar con tan terrible música en nuestro patrimonio cultural.

Tampoco puede faltar en mi repertorio matutino el reggae. Qué pedazo de género tan intenso. Involucrando letras de protesta o folk hasta el amor más puro, simple y romántico. Las letras más románticas las he escuchado del reggae y no de Axel, Cristian Castro o Luis Miguel. El amor verdadero aparece en el reggae. Un claro (y el mejor en lo personal) exponente es Cultura Profética. Una tremenda banda costarricense liderada por su cantante Willy, portador de la voz más dulce que he escuchado en mi vida. Tuve la oportunidad de verlos en vivo, un lujo. Exquisito. También elijo en este género a Dread Mar i, Los Cafres, Nonpalidece, Bob Marley. Todas (salvo la última) bandas que, afortunadamente, he visto en vivo y no tienen desperdicio alguno.

Por último, me queda incluir en mi lista de géneros preferidos a los cantautores. Por lo general, me refiero a aquellos de letras pesadas, oscuras, sentidas, melancólicas y tristes que, si no estás adecuadamente centrado en vos mismo, podrían llevarte a hacer desastres con un tramontina. Para mí, son poetas. Entre ellos: Joaquín Sabina, Alejandro Sanz, Enrique Bunbury. Autores de una sensibilidad deliciosa, creadores de historias narradas en lo que dura una taza de té. 

En fin, entre ellos y con ellos, viajo a lo largo de las mañanas y días. Degustando una realidad paralela, de paz y tranquilidad, para intentar comenzar con armonía el día. Y con una sonrisa, el mejor maquillaje.

martes, 17 de noviembre de 2009

Pongamos que hablo de Joaquín

Leí esta entrevista y me pareció increíble. Inteligente, sincera, reveladora. De hoy y de ayer. Muy Joaquín, básicamente. Por eso la comparto con todos acá.

Joaquín sobre Sabina: "Es un estafador profesional"

Irónico y con ganas de subirse a un escenario. Así vuelve Joaquín con un trabajo más intimista y melancólico que nunca. ¿Un poeta urbano? ¿Un genio? Él aclara a Qué!: "Es un traje demasiado grande para mí".

"Yo alargué como pude mi juventud y mi inconsciencia hasta los 50. Hoy, a los 60, vivo el día a día más tranquilo, más en casa, ya no amanezco en los bares...", así, entre el humo de un ducados, comienza la charla de Qué! con Joaquín Sabina.

"No quiero ser un cantante póstumo, prefiero estar en el escenario cantando", dice con una carcajada sarcástica. Sabina vuelve tras cuatro años de sequía creativa con catorce canciones bajo el brazo. "Soy un tipo muy torturado. Mi único secreto es hablar con el corazón y no con la calculadora", afirma casi recitando mientras enciende otro pitillo. Así comenzó una larga conversación:

- A tus cuarenta y diez decías que el cura que te debía dar la extremaunción no era todavía monaguillo...
Joaquín Sabina: Ya es monaguillo... (risas). Ahora en 'Viudita de Clicquot', porque ya no puedo cantar a mis cuarenta y diez y por eso decidí retomar esa historia a los 60.

-Y ahora cómo vives tu día a día, cómo hace diez, veinte años...
J.S. Yo alargué como pude mi juventud y mi inconsciencia hasta los 50. Luego tuve un ictus cerebral, pasé por una especie de depresión... y me curé con las giras. La que hice con Serrat hace dos años que fue muy gozosa y muy feliz. Luego he tardado 4 años sin escribir canciones. Y ahora... pues vivo el día a día con diez años más, más tranquilo, más en casa, ya no amanezco en los bares.

- ¿Has aprendido a disfrutar de la luz del sol?
J.S. En eso estoy, en eso estoy.

-Los compañeros de viaje... Serrat, Benjamín Prado...
J.S. La gira con Serrat yo no me veía capaz de meterme en una gira de auditorios y plazas de toros, pero las primeras canciones que yo toqué con la guitarra eran de Serrat, por lo que que él quisiera hacer una gira conmigo me hacía tanta ilusión que lo mínimo que podía hacer era estar a la altura para no defraudarlo.
Y eso también me curó de mis miedos escénicos, y ahora esta la enfrento con igual pánico pero con algo más de seguridad sabiendo que cuando pise el escenario las cosas irán bien. Eso espero al menos.

-La mayoría de las canciones las has compuesto con Benjamín Prado, os fuisteis a Praga ocho días... ¿es más fácil cantar al desamor de otros?
J.S. El desamor y las penas de otros siempre son las tuyas una vez que se transforman en canción y también de la gente que las escucha. Si las canciones no fueran compartibles, si tú no hubieras vivido cosas de ese tipo (entre risas bromea diciendo a la redactora: bueno, tú no que eres muy guapa), como lo de la ex novia de Benjamín es una anécdota, pero la base son cosas que le han pasado a todo el mundo.

-Hay una base melancólica, la parte más amarga fue la de Praga, en Rota algo más de azúcar.
J.S. Fue fantástico porque Benjamín estaba muy deprimido y yo no estaba deprimido pero no tenía ganas de hacer canciones ni se me ocurrían. Entonces una noche con unas copas dijimos de irnos a Praga, nos fuimos y empezaron a salir a cuatro manos.
Fue muy excitante porque en diez días hicimos el guión de 11 canciones y claro litros de alcohol corren por mis venas mujer (ríe a carcajadas), muchas risas... y ese fue el momento de la inspiración. Luego ya viene el trabajo que hicimos en Rota y Madrid más tranquilos.

-¿Te pesa la obligación de sacar nuevo disco?
J.S. No, por eso he estado cuatro años sin hacer canciones. Yo no sé encargarme canciones o ir a escribir canciones como quien va a la oficina. Las canciones vienen o no vienen, aunque a veces las provoco como ahora con Rota o cuando me he ido con Panchito (se refiere a Pancho Varona) a la isla de Hierro. Sí me gusta estar en lugares raros y anónimos y hermosos, donde caminar por sus calles y meterme en sus bares y tugurios sin problemas.

-Serrat decía 'Cantando compartes lo que amas y te enfrentas a lo que te incomoda', ¿qué comparte sabina a través de sus letras? J.S. Espero compartir las canciones, cuando tienes canciones nuevas no sabes si se van a abrir en el corazón de la gente y eso es muy excitante. En la gira cantaremos 6 ó 7 del nuevo disco y si la cosa va bien cantaremos canciones antiguas para disfrutar en el escenario como solíamos hacer.

-Tu vida en los últimos años ha cambiado bastante, en este trabajo veremos más Joaquín y menos Sabina, o sigues siendo el Sabina canalla que todo el mundo espera.
J.S. Muchas cosas que se han dicho de mí son una caricatura. Lo que pasa es que yo soy muy bocazas y me tomo unas copas pues cuento todo... y o es que soy yo el único que se ha ido de putas en este país, carajo? Yo contribuí a crear esa caricatura.

Pero mis aficiones y mis modos de vivir las cosas son parecidas, lo que pasa es que ahora, en defensa propia, he levantado un poquito el pie del acelerador porque no quiero ser un cantante póstumo, prefiero estar en el escenario cantando.
-¿Las giras te excitan más que nada?
J.S. Las giras tienen la mitología esa de la carretera, los hoteles, los aviones y el rock and roll, y es muy excitante pero también da mucho miedo, porque yo que no sé planificar nada a dos días vista, ahora sé que voy a estar un año cantando en 15 ó 20 paises y eso acojona. Pero luego te pones a ensayar, te subes a un escenario y ves que todo va bien y la adrenalina sube sola.

-¿Eres muy obsesivo con tus canciones?
J.S. Sí, hago todo para que no parezcan declaraciones de Raúl después de un partido... las mías parecen declaraciones del Alcorcón después de un partido (entre risas comenta lo feliz que fue viendo ganar al Alcorcón y a su Atlétic meter 6 goles)

-¿Y cómo ha sido la colaboración de Guti?
J.S. Realmente él vino con los Pereza a la grabación y quien pasa por mi estudio canta.

-¿Cómo ha sido trabajar con Pereza?
J.S.Con Pereza ha sido fantástico. El disco había salido bastante denso, bastante amargo y a mí me gusta la calle, me gusta el rock and roll. Y los 'Perecita' me gustaban mucho por esa actitud chulesca, de barrio que tienen y les llamé para ver si hacíamos algo juntos. Cada uno hizo las melodías y Benja y yo las letras y fue fantástico.

-Siempre has sido un cantante pegado a la calle, en 'Crisis' hablas de la situación actual, pero según Benjamín Prado es sobre tu crisis personal, a la hora de componer...
J.S. Eso es lo que dice Benjamín (dice riendo). Es una canción sobre todas las crisis, la de las personas y las económicas. Incluso hay un trozo muy políticamente incorrecto que dice 'y la gorda soñando que le aborda el crucero un cielo somalí' (con grandes carcajadas habla de una especie de fantasía erótica)

-La canción que le dedicas a tu hija, 'Ay, Carmela', ya le dedicaste una a tu otra hija...
J.S. Había escrito las dos seguidas pero me daba muchísima vergüenza incluir en el mismo disco dos canciones de amor a mis hijas. Entonces me guardé una. Es curioso porque Carmela ha ido creciendo con la canción y ahora tiene más que ver con ella lo que escribí hace cuatro años que cuando la escribí. Es la canción de amor.

-Qué piensas de estas nuevas tecnologías que te ensalzan como un gurú (como las frases de Sabina en Facebook)
J.S. No tenía ni idea. Yo prefiero que me consideren un cómplice. Me encanta cuando hacen esas encuestas sobre con quién te tomarías unas cañas y a veces dicen conmigo. Eso sí me gusta de verdad. Lo otro son trajes demasiado grandes para mí.

-¿Cómo definirías a Sabina? (Antes de contestar sonríe y enciende un Ducados)
J.S. Un impresentable. Un estafador profesional.

-¿Cuál es el secreto de Sabina?
Soy un tipo muy torturado, he tardado cuatro años en hacer 14 canciones. El secreto es hablar con el corazón y no con la calculadora. Cultivar las canciones como si fuera una gardenia, poner lo mejor de ti en tu oficio, un oficio que te ha dado tanto.

-'Con la frente marchita'/ 'Pongamos que hablo de Madrid'...Qué tiene Buenos Aires que no tenga Madrid y qué tiene Madrid que le falte a Buenos Aires.
J.S. Buenos Aires conserva los viejos cafés de barrio, la calle Corrientes donde hay 16 teatros, conserva las librerías abiertas toda la noche, tiene el tango, las chicas (es verdad que están todas operadas... pero joder...). Igual que aquí soy colchonero allí soy de Boca, el 20 de enero tocamos en la Bombonera... Son muy apasionados, paladean de un modo especial cierto tipo de canciones que tienen que ver con la poética del tango.

Madrid es mi casa. Tiene esa cosa maravillosa de que te bajas en Atocha y ya empiezas a ser madrileño. En Madrid conoces a alguien en un bar y ya te invitan a su casa, cosa que por ejemplo en Barcelona no pasa, y en muy pocas ciudades del mundo. Y eso es único.

-Una canción de Sabina para el desamor
Son casi todas, pero me quedo con 'Y sin embargo...' y de las de este disco 'Cristales de Bohemia'.
-Una para cuando estás enamorado
Cuando estás enamorado no hay que hacer canciones. Hay que meterse en cama con la persona a la que amas y que canten otros (risas).

-Con amigos, ¿qué escuchas?
J.S. Me gusta desde Louis Amstrong, Tom Waits, Chavela Vargas. No escucho canciones mías... a mi me gusta la buena música.

Nos queda Sabina para rato. Un gusto, maestro.

Fuente: ciudadsabina.com

domingo, 15 de noviembre de 2009

Géneros musicales, una aproximación

Soy fanática de la música. No paso un día de mi vida sin escuchar, al menos, una canción. Estoy convencida que todo (TODO) es mejor con música. Cocinar, limpiar la casa, lavar la ropa, bañarse, tomar sol, correr, manejar, “facebookear”, hacer la cola de un banco, esperar en la parada del bondi, pasear a tu perro, esperar que el médico te atienda o que el carnicero cante tu número (el día de descuento, al mediodía y víspera de feriado), incluso la mala noticia es más llevadera si hay una melodía detrás. Por eso hay distintos estilos musicales, uno para cada ocasión (y para cada paladar, de más está decirlo) y acá intentaré hacer un resumen de cada uno de ellos (de los que se me vengan a la cabeza al menos).

Empecemos por definir el término “música” (aunque a mi entender es uno de los conceptos más vagos y subjetivos que hay). Las definiciones parten desde el seno de las culturas, y así, el sentido de las expresiones musicales se ve afectado por cuestiones psicológicas, sociales, culturales e históricas. De esta forma, surgen múltiples y diversas definiciones que pueden ser válidas en el momento de expresar qué se entiende por música. Ninguna, sin embargo, puede ser considerada como perfecta o absoluta. Según la definición tradicional, es el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía, el ritmo y el timbre, mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos. Por otro lado, hoy en día es frecuente trabajar con un concepto de música basado en tres atributos esenciales: que utiliza sonidos, que es un producto humano (y en este sentido, artificial) y que predomina la función estética. Finalmente, la definición más habitual en los manuales de música dice que música es el arte del bien combinar los sonidos en el tiempo.

Ahora pasemos a dar una breve referencia de algunos de los ritmos musicales que conocemos (de mis preferidos ;).

Rock and roll, o meramente rock, es un género musical de ritmo marcado, derivado de una mezcla de diversos géneros de música folclórica estadounidense (rhythm and blues, soul, hillbilly, country y western son los más destacados) y popularizado desde la década de 1950, siendo su cantante más influyente Elvis Presley y su banda más influyente The Beatles.

Del rock and roll nacieron distintos subgéneros como el rockabilly, doo wop, o el hard rock, también el heavy metal, el garage rock, el punk rock, el rock progresivo o el glam.

En los años 50 y 60, además de Elvis Presley y The Beatles, se destacan: The Beach Boys, Rolling Stones, Bob Dylan (uno de los artistas que da nacimiento al folk rock, que combina elementos de música folk –tradicional- y de rock), The Doors, Pink Floyd (quien da surgimiento al rock sinfónico –estilo musical surgido a partir de mediados de los sesenta que pretende explorar nuevos caminos musicales, mediante la combinación creativa de elementos de la música docta (mal llamada música clásica), la psicodelia y el hard rock-), Jimi Hendrix, Eric Clapton, Neil Young y Led Zeppelin.

En los años 70 se destaca Queen, quien sale a la fama con el hard rock, opera rock y pioneros del glam rock (rock básico derivado del rock de los años 50, al que añadieron más decibelios y lo combinaron con el mejor pop de los años 60).

También, en esta época, hubo una ola de hard rock encabezada por Aerosmith, Kiss y AC/DC entre otros. Este género surge principalmente del rock and roll y del blues rock, aunque también proviene del garage rock, blues, rock psicodélico y country, aunque desde diferentes puntos de vista, eliminando elementos y añadiendo otros que diferencian a los distintos géneros. Sus canciones suelen estar en una tonalidad mayor, con un uso maestro de las tonalidades menores y los acordes tradicionales se sustituyen a menudo por acordes de quinta. Los efectos de distorsión de las guitarras cobran protagonismo, la batería puede alcanzar un rango de 100-150 golpes por minuto, siendo 120 un valor habitual. El solo de la guitarra es una parte muy importante de la canción, tanto como la letra y la melodía de la voz.

En los 80 surgen bandas como R.E.M. y Red Hot Chilli Peppers, abrazando el rock alternativo. Este término hace referencia a un conjunto de géneros de rock que nacieron en los años 80, así como a todos los subgéneros que han surgido a partir de ellos desde entonces. El rock alternativo se ha definido desde sus inicios por su rechazo al mercantilismo de la cultura establecida. Los grupos alternativos de los 80 actuaban en pequeños clubes, grababan en discografía independientes y eran conocidos por sus seguidores a través del boca a boca. No es un estilo musical como tal, si no una denominación muy amplia.

En esta década también encontramos a Guns n’ Roses, banda partidaria del hard rock.

En los años 90 el grunge hace explotar la escena musical de la mano de bandas como Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains, Soundergarde, Garbage, etc. El grunge es un subgénero del rock derivado del indie rock y del rock alternativo influenciado por el noise pop, tomando sonidos cercanos al hard rock, el punk y el hardcore punk y con estructuras cercanas al pop rock clásico. Surgió con grupos provenientes, principalmente, de Seattle, EEUU, por lo que algunos llaman a este estilo como sonido de Seattle. Las características distintivas eran sus guitarras fuertemente distorsionadas y enérgicas, melodías vocales muchas veces pegadizas y repetitivas así como los cambios de ritmo de las canciones encuadradas dentro del género, mientras sus letras se caracterizaban por reflejar apatía y desencanto. Los álbumes Nevermind de Nirvana y Ten de Pearl Jam ayudaron a expandir a nivel mundial este estilo, haciendo del grunge el género de hard rock más popular de ese tiempo.

También en esta época surge el pop punk, con bandas como Blink 182, The Offspring, Green Day, entre otras. Este estilo proviene de la abreviatura de “popular punk”, es decir, música punk que deja la esencia del punk y su actitud, y se populariza en un ámbito más abierto, y a un amplio sector de público, con letras ligadas a temas adolescentes (amoríos, rebeldía, chicas, escuela).

También surge en esta época una banda que influyó enormemente el mundo de la música, Radiohead, lanzando su álbum Ok computer, considerado uno de los mejores de la década. Esta banda influyó, ya en el año 2000, en Coldplay, Muse, 30 Seconds to Mars, Incubus, más partidarias del pop rock alternativo (también conocido como soft rock). Éste, es un género que combina elementos del rock con melodías suaves generalmente. Las canciones son identificadas por ser de estructura simple, melodía pegadiza y repetición del coro o estribillo y por usar como base instrumental la guitarra eléctrica y el teclado.

Por otro lado, y ya alejándonos del rock y sus derivados encontramos un género más que interesante, el rhythm and blues (o R&B), conocido también como música negra norteamericana. Es un género derivado en su origen del jazz, el gospel y el blues y fue el predecesor del rock and roll. Los subgéneros que derivaron de este estilo son: rhythm and blues clásico, quiet storm, new jack swing, rhythm and blues mainstream (que fusiona el R&B con el hip hop y sus principales expositores son Mariah Carey, Aaliyah, Rihanna, Usher, Beyonce, Timbaland) y el neo soul (que fusiona el R&B con el soul clásico y tiene como figuras a Alicia Keys, Lauren Hill y Mery J. Blidge).

Luego tenemos la música country. Estilo surgido en los años 20 en las regiones rurales del sur de los Estados Unidos. Combinó en sus orígenes la música folclórica de algunos países europeos de inmigrantes, principalmente Irlanda, con otras formas musicales ya arraigadas en Norteamérica, como el blues y la música espiritual y religiosa como el gospel. El término country comenzó a ser utilizado en los años 50 en detrimento del término hillbilly, que era la forma en que se lo conocía hasta entonces, terminando de consolidarse su uso en los 70. El country tradicional se tocaba esencialmente con instrumentos de cuerda, como la guitarra, el banjo, el violín sencillo y el contrabajo, aunque también intervenían frecuentemente el acordeón y la armónica. En el country moderno se utilizan sobre todo los instrumentos electrónicos, como la guitarra eléctrica, el bajo eléctrico, los teclados, el dobro o la steel guitar.

En la década del 50 la música country adquirió elementos del rock and roll (el vigoroso rockabilly) de Elvis Presley, entre otros.

Finalmente, hoy en día, bajo el término country se engloba ritmos como el sonido de Nashville, el bluegrass, la música westerns, el outlaw country, gospel, oldtime, rockabilly y country neo-tradicional.

Seguidamente tenemos el reggae, género musical de origen jamaicano. El término reggae es una derivación de ragga, que a su vez es una abreviación de raggamuffin, que en inglés significa literalmente harapiento. Otras fuentes señalan que el término reggae proviene de una canción de The Maytals, llamada “Do the reggay”, en la que la palabra “reggay” significaría “regular”, es decir, gente común y corriente.

El reggae se basa en un estilo rítmico caracterizado por cortes regulares sobre una música de fondo tocada por la batería rítmica, conocida como “beat”, y la batería, que se toca en el tercer tiempo de cada compás.

Al reggae se lo asocia erróneamente con el movimiento rastafari, ya que muchos elementos de este movimiento fueron tomados e incorporados a su música por prominentes músicos de reggae en los años 70 y 80. El reggae nunca formó parte del orden ceremonial de la iglesia rastafai, y sus sacerdotes son muy claros al diferenciar el reggae y la música rastafari. Ellos señalan que el reggae es parte de la cultura jamaiquina y que la cultura rastafari es la cultura etiope africana y su música el Nyahbinghi.

Su intérprete más conocido es, como todos saben, Bob Marley.

Esta música frecuentemente toca temáticas de tipo social, además de políticas o religiosas.

Por otro lado encontramos la música folk, tradicional, folclórica o típica. Es la música que se transmite de generación en generación como parte de los valores y de la cultura de un pueblo. Así pues, tiene un marcado carácter étnico que normalmente la hace fácil de comprender a escala internacional.

A contraposición de la anterior, encontramos la música popular, que es un conjunto de géneros y estilos musicales que no se identifican con naciones o etnias específicas. Por su sencillez y corta duración, no suelen requerir de conocimientos musicales elevados para ser interpretados y se comercializan y difunde gracias a los medios de comunicación de masas.

Brevemente, puede decirse que la música popular surge en Europa con la llegada de la Revolución Industrial en el siglo XVIII, cuando la mejora tecnológica hace posible que los fabricantes puedan comenzar a producir instrumentos musicales en serie y a venderlos a un precio razonable, llegando así a la clase media.

Pero no será hasta la década de los cincuenta cuando la música popular alcance realmente la divulgación que tiene hoy en día gracias al desarrollo del rock and roll y a la popularidad que alcanzaron las gramolas (rockolas) en los bares, pubs, cafeterías y restaurantes.

Una forma de este género es la música pop que, al margen de la instrumentación y tecnología aplicada para su creación, conserva la estructura formal “verso – estribillo – verso”, ejecutada de un modo sencillo, melódico, pegadizo y normalmente asimilable para el gran público. Sus grandes diferencias con otros géneros musicales están en las voces melódicas y claras en primer plano y percusiones lineales y repetidas. Este género es de lo más variado y entre las clasificaciones más conocidas y aceptadas encontramos el indie pop, pop comercial, pop electrónico y pop tradicional (es aquel que se ha generado con la estructura musical tradicional: voz, bajo, batería y guitarra, entre otros instrumentos que den una gran sencillez y que al público le agrade para lograr un gran éxito).

Por otro lado también encontramos el término indie, que proviene del inglés independent, y se refiere en general a cualquiera de los géneros, panoramas, subculturas y atributos estilísticos y culturales, con un acercamiento autónomo y un nivel de planteamiento que se reduce al lema “hazlo tú mismo”.

Este término originalmente está ligado a las condiciones de producción y circulación de su obra, refiriéndose a aquellos músicos que producen su obra de manera independiente y no a un género musical.

También encontramos la música beat, que es un género nacido en el Reino Unido a principios de los años 1960. Los instrumentos habituales de la música beat son la guitarra eléctrica, el bajo eléctrico y la batería y su sonido se caracteriza por una sincronización de estos dos últimos. La parte vocal puede recordar al Doo wop (estilo musical derivado del R&B, donde las bandas cantan a capella interpretando ellos mismos los instrumentos como el bajo y acompañando con armoniosos coros la voz del cantante principal) con coros repitiendo sílabas sin significado, pero a diferencia de este género, los falsetes y los tonos demasiado graves no son habituales. Sin duda la banda más característica de este estilo fue The Beatles.

Seguidamente voy a hablar de la bossa nova, que es un género musical de origen brasileño que surgió a fines de los años cincuenta, impulsada por un grupo de estudiantes y músicos de clase media procedentes de Copacabana e Ipanema, en los barrios de Río de Janeiro situados junto a la playa. El nombre se puede traducir como “el ritmo nuevo” o “el camino nuevo”.

La bossa-nova se toca normalmente con guitarra clásica, cuerdas de nylon y con los dedos (sin púa). En su forma más pura basta con la guitarra sin acompañamiento y la melodía cantada.

Aunque no sea tan importante como la guitarra, el piano es otro de los instrumentos que se usan en la bossa nova. El piano ha servido también como puente estilístico entre la bossa-nova y el jazz, permitiendo que estos dos géneros se influencien el uno al otro.

Un instrumento que marcó a este género y le dio la particularidad de su sonido, fue el cavaquinho; es un instrumento portugués, en forma de guitarra pero mucho más pequeño, que muchas veces se ve como protagonista de solos.

Algunos de los principales expositores de este estilo son: João Gilberto, Antonio Carlos Jobim, Astrud Gilberto, Vinícius de Moraes, Os Cariocas y Tinquinho.


Esta fue una breve referencia a algunos de los géneros musicales que invaden nuestra vida, sólo algunos, los que despiertan mayor curiosidad en mi.


Fuente: wikipedia.org

sábado, 14 de noviembre de 2009

Sabina. Más de Vinagre & Rosas

Ya sé que estoy insoportable con Sabina, pero es que estamos en vísperas de su nuevo álbum y abunda el nuevo y extraordinario material. Acá hay más info de las canciones, todas brillantes, todas mis favoritas.

Agua pasada
“Benja, lo único que vamos a hacer son canciones muy emocionantes. Que las oigan... ¡y se mueran!”, le dijo Sabina. En esta canción, “Joaquín probó la canción como lo hace siempre, siguiendo la teoría de que, si se puede cantar como un blues, un tango y una ranchera, es que sirve”.

Virgen de la Amargura
Con ese nombre, Virgen de la Amargura, bautizaron los amigos de Benjamín Prado a su ex novia.

Vinagre y Rosas
La canción que da título al disco está ambientada en el circo y tiene un aire fronterizo. “Sigue el camino del amor, pero también se trata el problema de la discriminación y la crisis”.

Crisis
Dice Prado que la canción no es sobre la situación económica, sino sobre la ‘nube negra’ del cantante. “¿Cómo una persona a la que sigue tanta gente se considera tan perdida?”, se pregunta Prado.

Cristales de Bohemia
Es su homenaje a esta ciudad, lugar en que se concibieron la mayoría de las canciones del álbum.

Viudita de Cliquot
De visita en Tenerife en un recital literario, el dúo reflexionó entre whiskys y ducados sobre su estancia en Rota. Habían avanzado el disco, pero canciones como ‘Viudita de Cliquot’ aún quedaban por terminar. “Eso nos entonó y le acertamos a un par de rimas interesantes. Cuatro versos y tres cigarrillos después, nos dimos por satisfechos y cerramos la libreta”.

Parte meteorológico
En Madrid, Prado se tragó el aire de un estudio de grabación, que a veces está “lleno de cuchillos”. “Fueron días intensos y divertidos. Con Joaquín siempre ocurre algo que merece recordar”, escribe Prado.

Menos dos alas
Dedicada al poeta Ángel González, la compusieron en el cabaret Darling, al que iban en una limusina. "Es una canción muy melancólica, pero Joaquín insistió que tenía que ser una rumba”.

Embustera
Con música de Pereza, a Prado le emocionó. “Estaba tan seguro de que esta canción iba a estar en el disco porque resultaba impensable que Joaquín me diese el disgusto de no incluirla”.

Tiramisú de limón
La otra pieza de Pereza es el primer single. “Es una canción fantástica y era la primera que construimos sobre el plano de una música ya hecha”.

Fuente: ciudadsabina.com

viernes, 13 de noviembre de 2009

Sabina. Los secretos de alcoba de su nuevo disco

Ocho días en un lujoso hotel de Praga junto al novelista Benjamín Prado para escribir 11 canciones. El cantante publica su nuevo disco, titulado 'Vinagre y rosas', el próximo martes.

La escena tiene lugar en un lujoso hotel de Praga, a principios de este año y a altas horas de la madrugada. Los protagonistas son dos: el escritor y poeta Benjamín Prado y el cantante y también poeta Joaquín Sabina. El primero acaba de conciliar el sueño. El segundo grita en el pasillo: "¡Benja! ¡Benja! ¡Benjaaaaaaaa!". Cuando Benja logra despegarse de las sábanas y abrir la puerta, "ya había varios clientes con la cabeza fuera de sus cuartos y sangre en la mirada, llamándonos hijos de puta en cuatro idiomas", relata Prado en Romper una canción (Aguilar, 2009), el libro en el que narra la gestación de Vinagre y rosas, el disco que Sabina publica la próxima semana.

Nuestros protagonistas se habían dado las buenas noches sólo unos minutos antes, pero a Joaquín se le había ocurrido una nueva idea para la canción que habían estado escribiendo esa tarde y regresó en busca del somnoliento Benja. El único problema es que no recordaba el número de su habitación. "Nos alegró mucho que cinco minutos más tarde nos telefonearan de recepción, porque mientras pedíamos disculpas aprovechamos para pedir también que nos subieran un par de copas", recuerda Prado.

Este es sólo uno de los episodios de la aventura quijotesca y descerebrada en la que se embarcaron hace un año un cantante de éxito con la inspiración seca y un reconocido escritor al que su novia le acababa de romper el corazón. Así recordaba ayer Prado el inicio de la peripecia: "Fue en una reunión de amigos en un bar del centro de Madrid. A las tres de la madrugada, Joaquín me dijo: Benja, yo vivo en una felicidad doméstica de la que es imposible sacar un verso, como tú ahora te has separado de tu novia". Y le propuso aprovecharse de sus desgracias e irse de viaje juntos para escribir canciones contra su ex novia: "La Habana, Lisboa, Nueva York, Praga... ¿Qué me dices?". Y Benjamín dijo Praga.

Arrebato noctámbulo

En aquel momento, ninguno de los amigos que les rodeaban se tomó en serio la propuesta, identificándola con un arrebato fruto de la exaltación en una madrugada de juerga, cuando las luces de neón y los cubatas le nublan a uno la vista primero y la razón después. Ni siquiera Benjamín, recién convertido en un moderno Sancho Panza a la caza de canciones, las tenía todas consigo. "¿Podía salir algo de ese proyecto, teniendo en cuenta que en aquellos precisos instantes él, según decía, estaba desganado y con la inspiración a medio gas y yo de lo único que realmente tenía ganas era de tirarme a una piscina llena de vodka y bebérmela?", se pregunta Prado en su libro.

Sin embargo, tras un par de modificaciones en el programa de viaje, 15 días más tarde un legendario cantante y un galardonado escritor, ambos españoles y poetas, se registraron en el Kempinski Hybernská, uno de los hoteles más lujosos de la capital de la República Checa. "Dudábamos de que consiguiéramos algo, pero tres días más tarde nos sentíamos capaces de escribir cualquier canción que se nos ocurriera", confesó ayer a Público Benjamín Prado.

Escribir y pelear

Por delante tenían ocho días y una sola ocupación: escribir canciones. Lo primero que hicieron al llegar al hotel fue preguntar dónde estaba el bar y quedar en él cinco minutos más tarde. Ese fue el principal escenario del combate. "Ni uno ni el otro nos pasábamos una, pero siempre desde el respeto. Lo fácil es acabar chocando, odiándote o imponiendo las cosas. Por eso me gusta la portada del libro, porque parece el cartel de un combate de boxeo. Es un combate del que hemos salido ganadores los dos. Y ninguno de los dos tenemos remota idea de quién ha escrito cada cosa", confiesa el escritor.

Es indudable que la situación era, cuando menos, sospechosa: dos extranjeros, ya entrados en años, bajaban cada noche al bar (bautizado por Sabina como el Hoppers Bar, porque la atmósfera melancólica recordaba a los cuadros de Edward Hopper), pedían dos copas y se sentaban en una mesa llena de papelajos. A continuación, discutían agitadamente; o uno comenzaba a caminar en círculos mientras el otro lanzaba los manuscritos con rabia sobre la mesa; o se gritaban mutuamente, como poseídos, y acto seguido, de repente, se abrazaban y bailaban con alegría como si celebraran el gol de su equipo. "Los camareros pensaban que éramos una pareja gay, pero es que para escribir una canción es necesario pelearse mucho, cada verso, cada palabra. Ese fue uno de los motivos por los que Joaquín me pidió que escribiera este libro, para que la gente supiera el trabajo que lleva hacer una canción", indica Prado.

3.000 para ti, 3.000 para mí

Romper una canción es un libro con muchos libros dentro:una crónica de viajes, un manual de escribir canciones, un relato sobre la amistad, un diario íntimo... Según el escritor, "en Praga nos recorrimos todos los tugurios de la ciudad e hicimos todos los disparates que pueden hacer dos tipos". Sabina solía levantarse tarde, sobre las doce, y mientras el resto de seres humanos almorzaba, él desayunaba ostras, caviar y escargots. La buena vida hasta las últimas consecuencias. El primer día, cuando se preparaban para dar un paseo por Praga, el cantante llamó a Benjamín Prado a su habitación e insistió en repartir lo que él llamaba pocket money (dinero suelto). "Benja, vamos a quedarnos con la mitad cada uno: 3.000 para ti y 3.000 para mí", le soltó. Sí, hablaba de euros.

Y aunque la crónica íntima de este duelo de creadores deja curiosidades que fascinarán a los fans del cantante (su lectura voraz de todo periódico que pille a su alcance, el mal humor por las mañanas, su sentido del humor, su afición a las antigüedades, sus días de resaca...), más suculento todavía es el relato pormenorizado de la composición de las canciones. Joaquín dice: "Hay que escribir una canción, una que hable de Praga. ¡Me la está pidiendo el cuerpo a gritos!". Y Benjamín responde: "¿Y cuál va a ser la historia? Supongamos que es la de un tipo que ha venido a Praga para olvidar a una mujer... A olvidarla una vez en cada esquina". Y Joaquín: "¡Ah, Benja! ¡Cómo me gusta eso! A olvidarla otra vez en cada esquina. Mejor otra vez. Vine a Praga a escribir una canción, a olvidarte otra vez en cada esquina". Y Benja: "No, a escribir, no: vine a Praga a romper una canción". Y así continúan jugando, hasta que Joaquín, bajo la divertida mirada de los camareros del Hoppers, estalla: "Está bien, pero lo podemos hacer todavía mejor. Tomemos otra copa y a ver si nos sale otro verso".

En el ring de la composición, es difícil tumbar a Sabina. Como mínimo, según lo que cuenta Prado en su libro, se le puede ganar por puntos. "Es muy emocionante ver cómo una persona como él, que ha hecho algunas de las mejores canciones en nuestro idioma, no tenga la más mínima tentación de vivir de las rentas y pelee cada letra de este disco como, sinceramente, no se las veo pelear a otra gente más joven", cuenta el escritor y define la clave para escribir una buena canción: "Tomársela muy en serio, pensar que no puede haber ninguna palabra gratuita".

Corralitos y verbos indios

Su método para afrontar los desencuentros cuando estaban componiendo es uno de los momentos más descacharrantes del libro. Prado utilizaba los corralitos, que no eran otra cosa que un círculo con una gallina dentro donde escribía las palabras que se le ocurrían a Joaquín y que a él no le gustaban. Sabina, por su parte, usaba los verbos indios. Cuando le desagradaba una idea de Prado, respondía rotundo: "No comprar". En cambio, daba saltos de alegría gritando "Comprar, comprar" si ocurría lo contrario. Imagínense la cara de los camareros del bar, al verles gritando cosas como: "No comprar". "Pero, ¿por qué? ¡Cómpramelo!". "No comprar. Y además, si mañana te veo por la calle, no te saludo". "¿Qué haces? ¡No, no, al corralito no!".

Juntos escribieron once de las 14 canciones que componen Vinagre y rosas, que se editará el próximo martes. Tras la aventura de Praga, continuaron el tira y afloja en Madrid y Rota. Pero las canciones, "que hay que acabarlas cinco, seis y hasta siete veces", siguieron abiertas hasta el mismo estudio de grabación. "Quedábamos a comer y a las cuatro íbamos al estudio. Eran comidas tensas, donde arreglábamos las canciones. Incluso en el mismo estudio me he sorprendido de las cosas que se nos ocurrían, cosas alucinantes, en el último momento", recuerda Prado. En total, han sido siete meses viviendo en el interior de una docena de canciones. "Hemos vivido en una burbuja. No queríamos salir". El martes entraremos nosotros.

Fuente: ciudadsabina.com

¡Qué maestro! ¡Qué grande! ¡Cuánto arte en una sola persona! ¡Cuánta genialidad desbordando un solo cuerpo!

sábado, 7 de noviembre de 2009

Pearl Jam, el origen


Pearl Jam es una banda de rock procedente de Seattle, Estados Unidos, y una de las líderes del movimiento grunge a principios de la década del 90. A esta altura Pearl Jam sigue firme en el mundo de la música con más de 15 años de carrera y nueve álbums de estudio grabados hasta la fecha. La alineación original del grupo estaba formada por Eddie Vedder (voz), Jeff Ament (bajo), Stone Gossard (guitarra rítmica), Mike McCready (guitarra principal) y Dave Krusen (batería). Actualmente el baterista es Matt Cameron, que está en el grupo desde 1998.
Formada después de la desintegración de Mother Love Bone, grupo anterior de Ament y Gossard, Pearl Jam irrumpió exitosamente en el mercado con su álbum debut Ten, aunque para llegar a ese momento atravesaron varios estadíos. Quienes primero formaron parte de la banda fueron Arment, Gossard y McCready. Eddie Vedder, proveniente de San Diego, se une tras escuchar unos demos que incluían las canciones actualmente conocidas como footsteps, black, once, alive y alone, momento en el que ya se encontraba Krusen. Así la banda debuta bajo el nombre de Mookie Blaylock (jugador de la NBA) el 22 de octubre de 1990 en el club Off Ramp de Seattle, apadrinados por Alice In Chains (banda de la cual fueron teloneros en un comienzo).
Después de frimar con Epic Records, el grupo se ve obligado a cambiar su nombre por problemas comerciales. Aquí comienzan una serie de teorías y mitos acerca del origen del nombre de la banda, que ahora ya es un símbolo en la historia musical moderna: Pearl Jam. El más famoso de los mitos proviene de Vedder mismo. Él narra cómo su bisabuela, de nombre Pearl, estaba casada con un nativo americano al que ella le preparaba una jalea (jam en inglés) hecha a base de peyote (pequeño cactus sin espinas). A pesar de ser considerada como verdadera por mucho tiempo, esta historia es en realidad una broma de Vedder.
En la revista Rolling Stone apareción un reportaje en el cual mencionan una historia diferente acerca del origen del nombre. En ésta cuentan que el grupo tenía entre sus posibles nombres la palabra "Pearl". Después, durante un concierto de Neil Young, cuentan que éste comenzó a realizar unos jams (improvisaciones) que impresionaron al grupo. En ese moemnto fue Jeff Amentt el que comentó que el grupo podría llamarse Pearl Jam, idea que fue aceptada por los demás integrantes que estaban escuchando el concierto como parte del público. Al parecer es esta la historia real, ya que son varios los miembros del grupo que la relatan.

El primer álbum de la banda sale a la luz el 27 de agosto de 1991 bajo el nombre de Ten, en homenaje a Mookie Blaylock (quien utilizaba el número 10 en su camiseta). Pearl Jam, junto a Nirvana, Soundgarden y Alice In Chains (conocidos entre los medios como El grupo de los 4), se vuelven la punta de lanza del grunge durante estos años.
Ya desde el lanzamiento del primer álbum Pearl Jam da señales de molestia contra algunas características del mundo musical, por lo que durante varios años se negaron a grabar videos promocionales de sus canciones. Este álbum está plagado de poderosos cortes melódicos que amalgamaban el hard rock 70's, el rock alternativo de R.E.M. y el proto-punk 60's con incisivas letras llenas de acritud interpretadas de manera magistral por Vedder.

El segundo álbum de la banda sale a la venta el 19 de octubre de 1993, titulado "Vs.", en el cual dejan ver algo de la ira y rabia que sienten contra los medios y todo el mundo de fama en el cual pretenden encerrarlos. Desde ese momento la relación con los medios de comunicación en general se vuelve cada vez más tensa hasta el punto de desaparecer por completo de los medios. Esta conducta se mantuvo hasta 2003 donde sorpresivamente dan una conferencia de prensa antes de su primer concierto en Ciudad de México. El disco fue tan genial como el primero, mezclando sonidos folk, rock, punk o funk y diversidad de formatos eléctricos y acústicos junto con algunas baladas.

Al año siguiente, 1994, la banda protagoniza uno de los conflictos legales más importantes de la década contra Ticketmaster (empresa a cargo de la venta de entradas). De esta manera Pearl Jam reduce enormemente los conciertos, para el lamento de sus seguidores.
En ese año también sale a la venta el tercer disco de la banda "Vitalogy", disco que sale a la venta en formato de vinilo y compacto y que alcanza números de venta increíbles. 1994 fue un año particularmente difícil para los amantes de este estilo musical por la muerte del líder de Nirvana, Kurt Cobain, lo cual está perfectamente bien expresado en este disco, aunque difícil y duro. Ante la muerte del ídolo, la gente buscaba un sustituto. En este álbum el grupo expande su estilo aunque mantiene grandes cortes de rock y sus clásicas baladas folkie.

Tras un 1995 con algunos cortocircuitos internos, el año 1996 muestra un Pearl Jam renovado y relajado, dando inicio a las sesiones para su cuarto disco, las que dan como resultado el álbum más discutido del grupo hasta ahora, el polémico No Code. Desde el lanzamiento del primer sencillo "Who you are" se pronosticaba un cambio drástico en el sonido del grupo. Experimentación es la palabra que define al nuevo disco, algo que muchos fans del grunge y varios críticos no aceptaron en el gupo. Sin embargo, el logro más grande de No Code, es que le da un nuevo impulso al grupo, reencontrando la forma de convivir con la fama sin tener que sacrificar la propuesta artística. Las canciones contenidas en el disco significan un avance en cuanto a lo venían realizando en sus discos anteriores, con un contenido mucho más espiritual en las letras y un ritmo más relajado a diferencia de la rabia de Vs o Vitalogy.

Después de las convulsiones sufridas, 1997 viene a ser un año de calma al interior del grupo. Cada uno de los miembros se dedica a sus proyectos alternos y a aparecer en diversos eventos de beneficencia. Gracias a esa calma, el grupo logra un gran ambiente artístico que se ve reflejado en las sesiones para su quinto álbum, el cual sale a la venta en 1998 bajo el nombre de Yield. Este es uno de los discos más aclamados de la banda, en él se recogen todas las enseñanzas logradas en su predecesor No Code, combinándolas con el rock duro y directo que siempre los caracterizó. De igual forma, el grupo poco a poco comienza a reabrirse a la prensa y la televisión. Ejemplo de esto es que lanzan su primer álbum en vivo oficial Live On Two Legs como así también su primer video promocional en seis años para la canción "Do the Evolution".
Como lo había hecho desde que comenzaron como grupo, Pearl Jam distribuye a su club de fans oficial un disco de colección, el famoso X-Mas Single (sencillo de Navidad). Hasta ese momento no había pasado de ser una rareza sólo para coleccionistas; sin embargo, en la edición de 1998 el grupo incluye dos versiones "Last Kiss" y "Soldier of Love". Para inicios de 1999 ambas canciones, pero principalmente la primera, comienzan a recibir una tremenda difusión por radio, gracias a peticiones masivas hechas por los oyentes.
La demanda de dichas canciones se vuelve tan grande, que el grupo decide lanzar de manera comercial el sencillo "Last Kiss"/"Soldier of Love" en 1999. Una semana después, ambas canciones son incluidas en el disco a beneficio de los refugiados de Kosovo No Boundaries, lo cual impulsa las ventas del sencillo aún más. Antes de que terminara el mes, el sencillo alcanza el número 2 en la lista Billboard Hot 100 (su sencillo que mejor puesto ha ocupado hasta 2007). Ya para abril de 2000, el sencillo "Last Kiss" se convierte en el éxito comercial más grande que Pearl Jam ha tenido hasta la fecha.

El sexto disco de la banda Binaural ve la luz en los primeros meses del año 2000.

Pearl Jam es una de las bandas, junto con Nirvana y U2, que más ha sido pirateada, encontrándose una gran cantidad de discos de recitales en vivo grabados de manera ilegal (lo que se conoce como Bootlegs en el ambiente musical). La banda era consciente de esta actividad y en cierto punto la permite, ya que decide sacar a la venta la famosa serie Bootleg Series de Pearl Jam que hasta el año 2000 estaba integrada por 72 conciertos.

Durante el año 2002 el grupo se encierra para comenzar las grabaciones de su séptimo álbum de estudio. Durante este período se anuncia la muerte de Laney Staley, cantante de Alice In Chains, producto de una sobredosis de heroína. La noticia impacta fuertemente al grupo e inspira a Eddie Vedder a escribir la canción "4/20/02" en su homenaje. La canción no se lanza hasta el año 2004, como parte de la recopilación de lados-B y rarezas del grupo llamada Lost Dogs. El álbum de estudio finalmente sale a la venta en noviembre de 2002 bajo el nombre de Riot Act, disco que no alcanza los niveles de venta anteriores logrados. Riot Act se caracteriza por un sonido más basado en el folk y la música experimental, apoyado por un órgano B3 que le da al álbum un sello inusual en el grupo en canciones como "Love Boat Captain" por ejemplo. A su vez este disco tiene textos menos crípticos que otros anteriores, alternancia entre pasajes garajeros, hard rock, pop y folk, con una atmósfera de desazón, introspección y escepticismo vital en evocaciones líricas sobre el amor, la muerte y puyas políticas contra George W. Bush.

El año 2004 es un año calmo para la banda, donde cada uno de los integrantes se dedica, principalmente, a realizar proyectos personales, aunque sale a la venta su primer disco de grandes éxitos titulado Rearviewmirror: Gratest Hits 1991-2003, así como también un disco en vivo Benaroya Hall. En esta oportunidad decidió recurrir a un formato más despojado: el clásico "semi-unplugged", ocasión de recorrer sus canciones más valiosas; con un par de guitarras, un par de miles de personas y algunos covers. La voz Eddie Vedder termina comiéndose el disco: canta desde el corazón y pega directo en el bobo.

Debido a los problemas que Pearl Jam tenía con las discográficas, y la insatisfacción que les generaban, deciden utilizar internet para lanzar varios sencillos, al principio lo hacen con algunos bootlegs pero luego también lo hacen con el corte difusión de su nuevo álbum "World Wide Suicide", sencillo que se convierte en un hito por alcanzar niveles muy altos de popularidad. El álbum es lanzado en 2006 y es titulado simplemente Pearl Jam. El disco es bien recibido entre los críticos, quienes comentan que es un retorno a sus raíces musicales.

En el año 2007 lanzan un nuevo box set llamado Live at the Gorge 05/06 y un dvd titulado Immagine in Cornice. A finales de ese año, además, Eddie Vedder graba junto a The Million Dollar Bashers un conver de "All Along the Watchtower", original de Bob Dylan, para la película I'm not there.
Durante 2008 han seguido los proyectos tanto personales como de toda la banda. Eddie Vedder realiza la banda sonora de la película Into the Wild, dirigida por Sean Penn, ganando el Globo de Oro a la mejor canción original por el tema "Guaranteed".

Ya en el 2009, salió a la venta una reedición de lujo de su álbum debut Ten. Este disco sigue deslumbrando. Su mezcla de épicos riffs de rock clásico a lo Led Zeppelin y adrenalina post-punk impacta con la fuerza de un tsunami. El remix que salió a la venta, sin ser radicalmente diferente, moderniza el sonido y lo torna más claro y agresivo, al despojarlo del reverb que daba al original un tono bombástico.
Finalmente, también en el corriente año, lanzan a la venta el noveno álbum de estudio Backspacer, con el que volvieron a alcanzar el número uno en las listas estadounidense, aunque algunos críticos lo calificaron de "demasiado pop" y "sorpresivamente optimista". Así, en esta oportunidad se alejan del grunge para adentrarse más en el pop y en el new wave y en cuanto al optimismo de las letras, Eddie Vedder comentó que la elección del presidente Barack Obama sirvió de inspiración a las mismas.
Por otra parte la revista Rolling Stone manifestó al respecto que con Backspacer Pearl Jam sigue eligiendo ese camino que había comenzado a transitar en 2006 con Pearl Jam: una vuelta consciente hacia el pasado, hacia ese sonido clásico, puro, agresivo de sus inicios. Pero Backspacer también representa un nuevo punto en la carrera del grupo, signado por la madurez musical y compositiva que lo hace poderoso y al mismo tiempo reflexivo e, incluso, melancólico.
Para subrayar la idea del retorno recurrieron a Brendan O'Brien, productor desde Vs. hasta Yield, y lograron un trabajo conciso. La guitarra de McCready pasa bien al frente en los temas más rockeros y setentosos ("Gonna See My Friend", "Got Some", el corte "The Fixer" y "Supersonic"), pero en el disco también hay elementos del pop ("Speed of Sound") y del folk ("Just Breath", una balada acústica con arreglos de violín, viola y chelo que bien podría haber sido parte de Into the Wild). La desgarradora voz de Vedder navega por completo su registro a lo largo de cada una de las canciones.
En las letras, un poco de optimismo desplazó la oscuridad y la denuncia política; sin embargo, las reflexiones sobre la muerte aún están ahí: ya no como en "Inmortality" sino ausmiendo su inevitabilidad. Así, la final (y literal) "The End" lo deja en claro ("estoy acá, pero no por mucho más") y da cuenta de que, a pesar de los intentos por volver atrás, todo se dirige hacia una misma y única dirección.

Comparados con otras bandas del movimiento grunge de inicios de los años 1990, el estilo de Pearl Jam es notablemente menos pesado y se remonta más hacia el rock clásico de los años 1970. El grupo ha citado como influencias a varios grupos de punk y rock clásico, tales como The Who, Neil Young y Ramones. El gran éxito del grupo ha sido atribuido en gran parte a su sonido, el cual fusiona los riffs del rock de estadio pesados de los 70 con el valor y la furia del post-punk de los 80, sin descuidar los ganchos ni los coros.
Pearl Jam ha ampliado su rango musical conforme avanzabas sus álbumes. Para Vitalogy de 1994, el grupo comienza a incorporar más influencias punk en su música. En No Code fue deliberado el rompimiento con el estilo musical de su álbum debut Ten. Aquí las canciones tienen elementos del garage rock, el worldbeat y la música experimental. Después del regreso al rock directo de sus primeras producciones que se da en Yield, el grupo se acerca a un rock más experimental con Binaural y al folk rock en Riot Act. El álbum del grupo Pearl Jam es citado como un regreso al sonido primitivo de la banda.
El estilo vocal de Eddie Vedder ha sido comparado muchas veces con el de Jim Morrison. Los temas de sus letras pueden ir desde los temas personales ("Alive", "Better Man") a los temas sociales y políticos ("Even Flow", "World Wide Suicide").



Fuente: wikipedia.org, www.alohacriticon.com/alohapoprock/article1578.html, nadabueno.com/pearl-jam-backspacer-fixer-eddie-vedder-target.html, revista Rolling Stone número 134 de mayo de 2009, todorock.pe/2009/09/13/pearl-jam-backspacer, www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1178919, www.rollingstone.com.ar/archivo/Nota.asp?nota_id=632536.











miércoles, 4 de noviembre de 2009

Cuando todos alrededor no están

¿Alguna vez han sentido realmente el sentimiento de soledad? .. esa opresión en el pecho que te hace dar cuenta en cada segundo que algo pasa .. algo, un no sé qué, algo. ¿Han sentido ese nerviosismo irritante por saberse solos en este mundo, en este día, en este momento? ¿Han mirado a su alrededor desesperanzados y tristes sin conectar mirada alguna incluso con todas esas personas que no dejan de mirarte ni de hablarte? ¿Alguna vez se sintieron incompletos y tan perdidos que no saben hacia dónde salir corriendo a buscar ese pedazo de felicidad para completarse? ¿Alguna vez estuvieron llenos de ideas, planes, ilusiones pero se sintieron impotentes para llevarlos a cabo? .. Estos sentimientos estoy sintiendo (padeciendo) en este momento. Tengo la sensación de que, pase lo que pase, haga lo que haga, no voy a estar feliz (léase que no digo ser sino estar .. hablo de algo más inmediato, transitorio, efímero). Es extraño, porque la verdad no estoy atravesando ningún problema .. pero tampoco ninguna alegría. Hace tiempo que mi vida permanece en un estado constante, sin altos ni bajos, y en algún punto, cuando esa constancia no es plena, desespera. Hace tiempo que a la pregunta "¿Qué es de tu vida?" le sigue siempre la misma respuesta "igual que antes". Necesito un cambio, necesito un poco de emoción, de aventura .. necesito sentir que estoy viva y que respirar vale la pena. Lo peor es que no veo modificaciones en el futuro inmediato, ya que para los planes que diviso necesito gente dispuesta a acompañarme (¿necesito gente dispuesta a acompañarme o estoy buscando una excusa más?). Veremos qué pasa ..

No creo que sea una buena idea para levantar el ánimo, pero generalmente cuando uno está bajoneado no hace más que escuchar música depre que fomente aún más ese estado (como si no quisiéramos liberarnos de él), por eso elijo, en este momento, compartir con ustedes "Black" de Pearl Jam .. una de las canciones más hermosas jamás escritas. Dice así:

Sheets of empty canvas, untouched sheets of clay

Her legs spread out before me as her body once did
All five horizons revolved around her soul
As the earth to the sun
Now the air I tasted and breathed has taken a turn
Ooh, and all I taught her was everything
Ooh, I know she gave me all that she wore
And now my bitter hands chafe beneath the clouds
Of what was everything?
Oh, the pictures have all been washed in black, tattooed Everything...

I take a walk outside
I'm surrounded by some kids at play
I can feel their laughter, so why do I sear
Oh, and twisted thoughts that spin round my head
I'm spinning, oh, I'm spinning
How quick the sun can, drop away
And now my bitter hands cradle broken glass
Of what was everything
All the pictures have all been washed in black, tattooed everything...

All the love gone bad turned my world to black
Tattooed all I see, all that I am, all I'll be...yeah...
Uh huh...uh huh...ooh...

I know someday you'll have a beautiful life, I know you'll be a star
In somebody else's sky, but why, why, why
Can't it be, can't it be mine

martes, 3 de noviembre de 2009

Un adelanto que agrava la ansiedad


La siguiente nota la extraje de la mejor página web sobre el gran poeta, músico, cantautor, filósofo y genio de la vida Joaquín Sabina: www.ciudadsabina.com. Ya saben que soy una gran fanática de esta persona (tan igual, tan distinto a todos) y es por eso que quiero compartir este adelanto que publicó la gente de ciudadsabina.com acerca de su último álbum "vinagre y rosas" próximamente a la venta. Lean y comiencen a disfrutar algunas de las grandes frases que se se esconden en las canciones de su último trabajo .. palabras que venden por si solo el cd y que generan una ansiedad enorme por devorarlo enseguida.

“Pienso en los mundos personales y en la capacidad de disparar con mano de santo al corazón ahora que sale
Vinagre y rosas, la nueva entrega de Joaquín. Su último disco, Alivio de luto, se editó en el 2005, hace cuatro años. Tanto tiempo de espera convierte ya esta aparición en un acontecimiento”, escribe Luis García Montero.
Así es. Cuatro años sin canciones de Joaquín Sabina son muchos años, pero el mutis termina el 17 de noviembre con la publicación de Vinagre y rosas, un álbum en el que, como dice García Montero, “Joaquín se ha abierto más que nunca, y sin embargo es también más Joaquín que nunca”. Justa definición para uno de los grandes trabajos de un artista que lleva almacenando en el disco duro de nuestra memoria un buen puñado de canciones imborrables desde que apareció su primer disco, allá en 1978. Palabras como cuerpos, una de las canciones de aquel álbum de debut, empezaba: “Recuperar de nuevo los nombres de las cosas, llamarle pan al pan, vino llamarle al vino”. Han pasado 31 años, ha publicado 18 discos de los que ha vendido más de nueve millones de ejemplares y en eso sigue Joaquín Sabina, cuidando y puliendo las palabras. Tiene el gen, y las 14 canciones Vinagre y rosas lo confirman por decimonovena vez. Firmando al alimón con Benjamín Prado las letras de diez de ellas, una con Luis García Montero y otra con Violeta Parra (1917-1967), Joaquín Sabina vuelve a apoderarse de nuestro corazón y convertirlo en estribillo, como escribe García Montero. Hoy, con 60 años a cuestas (Viudita de Clicquot, una de las canciones deVinagre y rosas, da fe de ello), Joaquín Sabina sigue desnudándose en sus canciones escéptico y utópico, real y fantástico, nunca complaciente. Como siempre, mete el dedo en la llaga y jamás sale seco. Las canciones de Joaquín son vida y tienen el callo que da la nostalgia, la decepción y la ilusión, mezcladas en proporciones diferentes en las canciones de un álbum inspirado, emocionante y despojado. En Vinagre y rosas, el pan sigue siendo pan y el vino, vino. El álbum comienza por derecho con Tiramisú de limón (“Hice un solo desafinado con las cenizas del amor, las verbenas del pasado gangrenan el corazón”). Es el primer single y una de las dos canciones del nuevo tándem Sabina-Pereza que aparecen en el disco. Un tema rotundo, con letra de Joaquín Sabina y Benjamín Prado y música de Leiva de Pereza. Leiva y Rubén (es decir, Pereza) asumen la producción y lo tocan casi todo: batería, bajo, guitarras… También hacen los coros, junto a Guti, Joan Manuel Serrat, Antonio Gª de Diego y Pancho Varona. Para continuar dejando las cosas claras, una autobiografía a calzón quitado: Viudita de Clicquot (“A los quince los cuerdos de atar me cortaron las alas, a los veinte escapé por las malas del pie del altar, a los treinta fui de armas tomar sin chaleco antibalas, Londres fue Montparnassse sin gabachos, Atocha con mar”). Con el equipo músico habitual (Antonio Gª de Diego, Pancho Varona y José A. Romero) a su lado como en la mayoría del álbum, es un baladón rockero con ese aroma blues que también aparece en otras canciones. Puro Sabina en otra demostración de maestría en la construcción de una canción, esta vez quitándose hasta el taparrabos. Para elevar la nostalgia llega Cristales de Bohemia (“Vine a Praga a fundar una ciudad una noche a las diez de la mañana, subiendo a Malá Strana, quemando tu bandera en la frontera de la soledad”). Con un acompañamiento sencillo, mínimo y ajustado, es una emotiva evocación a Praga, una canción melancólica que da paso a Parte metereológico (“Besarte es desatar un huracán, que suba en el termómetro el mercurio, algunas nieves dan calor cuando se van fundiendo entre el desierto y el diluvio”). Rock suave de carretera, ritmo a lo J.J. Cale (para entendernos) y un estupendo y fino trabajo de Antonio Gª de Diego a las guitarras marcan una de las canciones más rítmicamente alegres y vistosas del disco. Después, y a ritmo de vals íntimo, suena Ay! Carmela (“Y no sé de qué modo dejar de adorarte sin duelo entre nunca y quién sabe. Cuando quemes tus naves no me pierdas las llaves del cielo”) con letra cien por cien Joaquín, dedicada a su hija y una de las canciones más emocionadas de un álbum absolutamente emocionado. Sigue Virgen de la Amargura (“Virgen de la Amargura, devuélveme la vida, sin ti todo es usura y noches perdidas, facturas, calenturas, heridas sin sutura; caídas, conjeturas, sacudidas, cerraduras… despedidas de locura y callejón”), una de las canciones más originales del disco, abierta, imprevisible, que comienza acústica con aire a folk-rock de los 60-70 y acaba por los Beatles. Agua pasada (“Las canciones de amor que no quisiste andan rondando ya por las aceras, las tocan las orquestas de los tristes pa que baile don nadie con cualquiera”) tiene dentro blues, tango, fado, copla y otras músicas de sentimiento para un Sabina vertical, hondo, intenso, íntimo. Siguiendo en la onda, llega Vinagre y rosas (“Cuando el flautista de Hamelín sacó un ratón de su bombín, Polichinela se fugó con Arlequín. Hay mariposas de arrabal que nunca aprenden a volar, vinagre y rosas a la hora de cenar”), un hallazgo en la mezcla de ranchera y blues, absolutamente original y magníficamente conseguida. Una canción que Sabina canta más chulo que un chotis para colocarla en la vitrina junto a sus grandes emblemas. Otra joya. Embustera (“Contigo he comprendido que la humedad es algo que se seca y se olvida. Gracias a ti he sabido que la verdad es sólo un cabo suelto de la mentira”) retoma el rock porque ahí está Pereza en su segunda colaboración del álbum. Con música de Rubén Pozo y Pereza a las guitarras, bajo y batería, tiene un aire a lo George Harrison pasado por los Rolling Stones que la convierte en otra de las canciones enérgicas de un álbum por lo general calmado. Nombres impropios (“Ya ves, llegar a fin de mes no era con ella asunto de dinero. Se trataba más bien de merecer un tren de pasajeros, el tsunami de un mar hecho mujer, dispuesto en cada ola a renacer. Se llamaba Herejía, cómo voy a saber si me engañaba cuando me mentía”) contribuye a esa calma a tiempo de swing con aroma de jazz añejo, con un desarrollo sofisticado donde se ve la mano sabia de Antonio Gª de Diego y Pancho Varona, autores de la música como en la mayoría de las canciones del disco. Menos dos alas (“González era un ángel menos dos alas, González era un santo por lo civil, un dandy con un ojo a la funerala, tan rojo, tan Oviedo y tan zascandil”) va por rumba para rendir homenaje al poeta Ángel González (Oviedo, 1922-Madrid, 2008), mientras Crisis (“Crisis en el cielo, crisis en el suelo, crisis en la catedral. Crisis en la cama, cada sueño un drama, un euro es un dineral. Crisis en la luna, la diosa fortuna debe un año de alquiler. Crisis con ladillas, manchas amarillas, pánico del día después. Crisis en la moda, firma y no me jodas, esta no es nuestra canción”) cambia a rock duro para situarnos en el hoy y ahora. Y en la recta final del álbum llega Blues del alambique (“Me busqué, te perdí, derrapé, malviví, todo es tan extraño. Conspiré contra el sol, enviudé de farol, cómo pasan los años”) con música de Álvaro Martínez Maluquer, un especialista en blues que sostiene con su guitarra la intimidad de una canción que precede al bonus track que cierra del disco: Violetas para Violeta (“Los pobres no somos ricos ni el cobre es más que la greda, la libertad cierra el pico desde que hay toque de queda, pregúntale a los milicos qué hicieron en La Moneda”). En el libro Con buena letra que recoge la letra de todas sus canciones, Joaquín Sabina escribe: “Imitando sin conseguirlo a la inimitable Violeta Parra”. Con música de la gran cantautora chilena que Sabina convierte en un blues-rock intenso y emocionante, es el cierre de un álbum mayúsculo, variado, insurrecto, duro en el contenido, muy poco benévolo con nada ni con nadie, empezando por el propio autor. Apasionado y apasionante. Decir que Joaquín Sabina vuelve a ejercer magisterio en las letras puede ser redundante y mejor leer el texto que sigue de Luis García Montero. El hecho es que Vinagre y rosas ya está aquí para situarse entre los mejores discos de una obra capital en la música española. La que desde hace tres décadas nos viene ofreciendo Joaquín Sabina.

Espero que hayan disfrutado este pedazo de la gran obra de arte que está lista para ser exhibida.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Tiramisú de limón by Joaquín Sabina

Fanática absurda como soy de Joaquín Sabina no puedo dejar de compartir el adelanto de su último álbum "Vinagre & Rosas" que sale a la venta el próximo 17 de noviembre. Esta canción se llama Tiramisú de limón y fue escrita junto con el grupo de rock español Pereza. Sabina y el dúo se conocen desde hace años, encuentros esporádicos donde siempre reinó un clima de sana amabilidad y camaradería. Sin embargo la relación se ha estrechado aún más con el nuevo trabajo del de Úbeda, cuando el equipo de producción de Sabina (vía Pancho Varona), llamó a Rubén y Leiva para animarles a componer algo para el disco. Leiva: “Panchito, con el que siempre hemos tenido trato de amistad, nos llamó y nos dijo ‘Oye chicos ¿Por qué no escribís alguna cancioncita?’. Y bueno, Rubén hizo “Embustera”, con Benjamín Prado, y yo “Tiramisú de limón”. Después Joaquín cogió las letras de ambas canciones y las transformó en sus letras”.

El single Tiramisú de limón es una canción que arranca con brisa porteña para tirarse finalmente en brazos del rock vesceral con el que se identifica a Pereza, una canción con fuerza, lindamente engalanada con el acordeón de César Pop y unos coros compinches en los que aparecen Joan Manuel Serrat, Guti, Pancho Varona y Antonio García de Diego. La canción viene acompañada de un video donde el trío se despacha a gusto mostrando su orgullosa relación.

"Tiramisú de Limón"

Hice un solo desafinado
con las cenizas del amor
las verbenas del pasado
gangrenan el corazón.

Acórtate la falda nueva
despiértate al oscurecer
túmbate al sol cuando llueva
no desordenes mi taller

Tiramisú de limón
helado de aguardiente
muñequita de salón
tanguita de serpiente.

De madrugada y por la puerta de servicios
me pasabas el hachís
al borde del precipicio
jugábamos a Thelma y Louise

Pero esta noche estrena libertad un preso
desde que no eres mi juez.
Tu vudú ya pincha en hueso,
tu saque se enredó en mi red.

Tiramisu de limón
helado de aguardiente
puritana de salón
tanguita de serpiente.

¿Dónde crees que vas?
¿qué te parece que soy?
no mires atrás
que ya no estoy.

¿Pero dónde crees que vas?
¿quién te parece que soy?
si miras atrás
mañana es hoy.

¿Dónde crees que vas?
¿quién te parece que soy?
puede que quizás
luego sea hoy.

Nena, ¿dónde crees que vas?
¿quién te parece que soy?
no mires atrás
que ya me voy.

Que sepas que el final no empieza hoy...

Acá dejo el link del video para que escuchen la canción, que en voz de Sabina suena más que bien y con el tiempo gusta muchísimo: http://www.youtube.com/watch?v=w7fhODayaww

Quienquiera compartir su visión del tema, quienquiera resolver este acertijo, será bienvenido.