viernes, 20 de noviembre de 2009

En el último subsuelo

¡Basta! ¿Cómo puede ser que sigamos soportando lo que este Gobierno de inescrupulosos está haciendo con este país? Nos estamos convirtiendo en la vieja Cuba y en la nueva Venezuela y nadie dice ni hace nada. Ya sé que yo también soy parte de esta sociedad y que mi inacción es criticable de igual modo, pero no es lo mismo que una chica de San Juan salga a protestar desolada y aislada por las calles de la provincia, a que lo haga una persona de peso, como habían organizado en un principio Mirtha, Susana y Marcelo (¿ves? no hace falta apellido). Además es necesario organizarse correctamente, a lo largo y a lo ancho del país, y yo carezco de los recursos físicos, políticos, económicos y sociales para hacerlo. Por eso, hasta ese momento, el pedido (y la súplica) sigue siendo uno: ¡BASTA, POR FAVOR BASTA!

Ya se aprobó el mamarracho de ley de medios audiovisuales, lo que permitiría al Gobierno tener un cierto control sobre los medios televisivos y radiales del país. Ahora están dificultando la distribución de los medios gráficos, no sólo mandando grupos de vagos, de los ganan-dinero-fácil, a las puertas de las empresas de diarios de mayor peso en el país (La Nación y Clarín) para que armen quilombo, sino también molestando a la empresa Prensa Papel, principal proveedora del papel para la impresión de estas reliquias. Ya en la provincia de San Juan ayer nos quedamos sin algunos periódicos. ¿Toman dimensión de lo que estoy diciendo? Es gravísimo. El nivel de control que inunda nuestras vidas nos asemeja a las peores dictaduras que se vivieron años atrás. Nos están robando hasta los sentidos: los oídos, los ojos .. prontamente seguro que se querrán quedar con nuestras bocas también. Como lo vaticinara Shakira tiempo atrás, deberemos aprender a vivir ciego-sordo-mudos (¿realmente deberemos hacerlo? I don't think so)

El enfermo-mental matrimonio presidencial pretende apoderarse de todas las fuentes de información para, de esa manera, seguir colgado de la nonada de esperanza de ser reelecto en el 2011. Todo por poder. Por más poder. Para seguir robando a mano armada la vida de los que hoy se mueren de hambre en el granero del mundo.

Leo lo que escribo y no puedo dejar de sorprenderme ni de indignarme por estas palabras confusas que están escritas en el orden incorrecto (¿o acaso el granero del mundo no debería robar a mano armada el hambre de los que hoy mueren para que empiecen a vivir?).

Es increíble que estos tipos sólo se preocupen por sus bolsillos (¿para qué más, si ni en diez vidas podrán gastar todo lo que ya afanaron?) y miren con un cristal polarizado (y blindado) lo que pasa alrededor. Es increíble la insensibilidad que denotan en cada aparición pública al no mencionar palabra alguna por los que mueren de hambre, producto de la inseguridad, por la falta de esperanza, o por no poder seguir creyendo. De nuevo, leo y me sulfuro.

Sólo espero que esta pesadilla termine pronto para empezar, de una vez, a soñar. Porque soñar es cosa de chicos, pero da fuerza a los grandes. Porque el que sueña tiene un motivo para despertar y un objetivo por el que luchar. Porque no se puede vivir (ni sobrevivir siquiera) comiendo tierra.

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