lunes, 11 de junio de 2012

la caja mágica

Estamos a minutos de que empiece una nueva temporada de showmatch. Suceso que paraliza a todo un país. Escalofriante derroche de pseudoglamour. Alarmante despilfarro de escándalos, lágrimas y lástima. 

En la vereda de enfrente, desesperados, municiones de orgasmos por doquier. Sexo berreta, sin guión, sentido ni sutileza. Todo vale cuando hablamos de rating y dinero.

El tema de hacer pasar el bailando por un programa glamoroso es otro. Te tiro algunos nombres: Ayelén Barreiro, Marcela Villagra, Cristian U, Maggie Bravi, Jenny de cuestión de peso, Verónica Perdomo, Micaela Breque, Andrea Rincón y Ana Sans .. por dios decíme que conocés a alguno de todos éstos?!?!! .. Después hay unos gatos famosos por ser gatos: Flopy Tesouro y Ayelén Paleo por ejemplo .. Algunas modelos al dope  que seguramente se sienten insatisfechas en algunos aspectos de sus vidas: María Vázquez, Liz Solaris, Paula Chávez .. la infaltable Hija De, en este caso Charlotte Caniggia que no tiene ni la más puta idea de qué está haciendo en el certámen, pero mientras le traigan el catering de españa, el té de Inglaterra y los zapatos de Italia ella está contenta. Ahora, cuidenla muchachos porque esta chica en su vida movió un dedo y ahora de pronto ensaya todos los días .. en cualquier momento se lesiona y pierden una estrella. Y me faltó nombrar algunos dinosaurios que no saben cómo puta llegar a fin de mes y con el sueldo de Tinelli hasta quizás tengan un extra para hacerse algún viajecito (a Mar del Tuyú obvio, porque del país no pueden salir): Beto César, Grecia Colmenares y un boxeador. Florencia Peña es otro tema. La pobre se alió al gobierno nefasto de este país y ahora no sabe cómo carajo recuperar el apoyo popular. Loca, no tuviste en cuenta que no todos somos panqueques ni nos vendemos tan fácilmente. Vos tomaste un partido, el pueblo también.

La tele está más bizarra y ordinaria que nunca. Lo único que importa es llenarse los bolsillos (al dope, porque no se pueden comprar dólares ni salir del país sin pedir permiso a la afip). De todas maneras tener llena la caja fuerte nunca viene mal. Mientras la caja mágica está más vacía que nunca.

punto final


Son historias verdaderas que superan la ficción. Increíbles por donde se las mire. Extraordinarias. Sorprendentes. Anestesiantes de la realidad. Con vericuetos tanto fantásticos como horrorosos. Inexplicables. Indignantes. ¿Habrá sido una decisión impulsiva? ¿Dónde descansa la magia de cada mirada en momentos así? ¿Dónde se esconde el calor de cada alma? ¿Dónde buscamos el por qué?

La vida fluctúa entre el pasado y el futuro tan erróneamente que cuando nos detenemos en el presente a veces lo hacemos con un escalofriante punto final.
Si tan sólo nos ocupáramos un rato de vez en cuando para organizar adecuadamente nuestra escala de valores, nos daríamos cuenta de lo insignificantes que son la mayoría de lo que llamamos “problemas”. ¿De qué sirven la ira, tristeza, el enojo, la melancolía si se malgastan en algo que no vale para nada la pena? ¿Cómo es posible que no podamos dimensionar la situación en la que estamos inmersos? ¿Cómo es posible ahogarse en un vaso de agua?

Esa llamada enmudecedora, ese mensaje atormentador, esa imagen que te paraliza el alma, que queden para la ficción. Que la realidad es más simple. Que la vida merece disfrutarse. Que sonreír no cuesta nada pero vale mucho.

...

A veces tres puntos suspensivos le ponen un hermoso punto final a una historia.

martes, 15 de mayo de 2012

Distancia



Que la muestra de afecto siempre vale la pena y que cuando salen de tu boca palabras ácidas, oídos de acero.

Que no pretendas que tus insultos azarosos desafíen mi inteligencia. Sé callarme la boca. Sé congelar mis sentimientos. No sé dejar de ignorarte.

Pueden caer mil lágrimas por mis mejillas, puedo doblegarme y resistir, pueden entrecortarse mis palabras, pero nunca de mi boca saldrá esa melodías que deseas recibir.

Pero ¡ojo! el veneno que endulza y hiere mis labios no es a mi voluntad.

Me entristece en el alma tanta distancia. Me anuda mi pecho tanta cobardía. Me endurece mi corazón tanta sinrazón. Me desvela por las noches tanto miedo.

¿Cómo dejar atrás tantas ausencias? ¿Cómo sanar mil latidos de carencias? ¿Cómo demoler de mi mente tanto rencor?

Cansada me encuentro hoy de tanta amargura acumulada. Mis oídos se cansaron de ser estación de falsos lamentos. Mi cuerpo no responde a tanto daño perpetrado. Mi sonrisa es una triste ilusión.

Cuando los golpes provienen de quien uno no espera, golpean más .. como contra un cuerpo desnudo y mojado (como contra un alma inocente y descobijada).

Desde abajo, como miro hoy, mis ojos entumecidos meditan en el horizonte ermitaño. Sin prisa y sin máscara. Sin sueños y sin compasión. Sin brillo y con dolor.

Tu hija.

Veces


¿Cuántas veces hemos pronunciado un te amo sincero? ¿Y cuántas lo hemos callado?

¿Cuántas veces hemos querido gritar a voces y decir a gritos que amamos a una persona? ¿Cuántas veces el miedo al rechazo nos acobardó y nos intimidó a continuar en silencio?

¿Cuántas veces la locura le ganó a la cordura? ¿Y cuántas la razón al corazón?

¿Cuántas veces un suspiro fastidiado se quejó entrecortado de la lágrima que entristecida caía por la mejilla?

¿Cuántas derrotas somos capaces de soportar? ¿Cuánto infortunio somos capaces de transformar?

¿Qué rara melancolía se apodera de nuestra alma e inoportuna golpea las puertas de la conciencia, entorpeciendo los pensamientos con prejuicios y perjuicios difíciles de reclamar?

¿Cuántas veces la caprichosa soledad te ha instado a acompañarte en atiborrados momentos de afluencia? ¿Cuántas veces le abriste la puerta y cuántas se la cerraste?

¿Cuántas veces deseaste despertar de una realidad inerte y apática? ¿Cuántas veces deseaste soñar que vivías un sueño?

¿Quién decide cuando en ti todo está dicho? ¿Quién revierte tus desconsuelos y añoranzas?

¿Dónde estás?

sábado, 12 de mayo de 2012

fears

Qué difícil se hace anhelar un abrazo tuyo y conformarse con un recuerdo,
suspirar por un beso de amor y descubrir el vacío con los ojos cerrados.


Qué difícil es descubrir la inercia inmunda del silencio ensordecer de una tarde de domingo
cuando uno desea la inercia compartida de una siesta en un sillón de un martes


y a eddie vedder de fondo ..


Quiero despertar para vivir un sueño. De una vez por todas quiero despertar.  Y no me da miedo decirlo, pero me da miedo salir del caparazón.


Y una pregunta revolotea en mi cabeza picoteando mi cerebro incansablemente con su indecencia,
¿Y si quedo mirando al cielo sin poder salir del círculo? ¿Y si soy yo quien colocó el candado en la cerradura arrojando la llave al mar? ¿Cómo tomar las riendas y enfrentar la felicidad cuando al mismo tiempo genera tanto miedo? 


¿Por dónde empezar? .. ¿Cúando?





domingo, 22 de abril de 2012

¿Qué hacemos por nosotros mismos?

Me encuentro sentada frente al monitor de mi computadora, escuchando música (de esa de letra profunda y algo melancólica), e intentando reflexionar tras la culminación de un fin de semana estático y sin cicatrices, acerca de MI .. mi bienestar, mi felicidad, mis alegrías, mis llantos, mis creencias, mis sueños.

Siempre me creí una persona segura, fuerte, con (auto) determinación y coraje .. pero ¿cuánto hay de verdad en ello? .. ¿Acaso los miedos y fantasmas ocultos que revolotean de tanto en tanto no tiran de la soga en sentido contrario .. aunque sólo lo hagan en mi cabeza?. ¿Es fuerte quien destierra sus temores o quien los inhibe tras la exhibición de sus sombras?

Sin dudas, tuve fines de semana mejores.

Hoy también me pregunto cuánto sé de mi misma. ¿Sé quién soy? ¿Sé qué quiero? ¿Sé qué me hace feliz? ¿Sé qué me hace sufrir? .. Ante esas certezas, ¿me quedo o me alejo? .. Me encuentro a mi misma respondiendo estas preguntas y me sorprendo al ver que sé varias de esas respuestas .. pero más me sorprendo al observar mi papel pasivo frente a ellas .. Si sé lo que quiero y lo que me hace feliz, ¿no debería salir corriendo a perseguir ese objetivo? ¿Qué es lo que me mantiene inerte frente a tanta certeza?

En realidad, hoy contemplo mis sentimientos cual batalla de troyanos contra helenos en la trivial película que nos hizo conocer dicha historia .. enfrentándose unos y otros por intentar prevalecer. Estoy despertando supongo (estado nirvana), que no es lo mismo que estar triste. Estoy empezando a recorrer un camino .. MI camino .. quizás no tan deprisa como quisiera, pero con pasos firmes. Eso creo. 

Está bueno sentarse un momento a pensar qué queremos para nosotros en esta vida y si estamos haciendo algo para alcanzarlo. Está bueno tener presente cuáles son nuestros objetivos y, de tanto en tanto, reflexionar si vamos por el camino adecuado. Es maravilloso ver que, cuando tenemos las cosas claras, son muchos los caminos que se vuelven correctos. Es mucho más simple de lo que parece.

Supongo que esa es la mejor manera de sentirse y saberse fuerte, segura, valiente .. gigante .. cuando uno vislumbra sus ideales y disfruta de cada uno de los momentos que transitamos para alcanzarlos .. porque en la vida, la suma de cada una de sus partes, es mucho más que el todo ;)

Así, me siento hoy ..



miércoles, 28 de diciembre de 2011

Tan sólo un lado del fin de año

Qué difíciles se me hacen los fines de año ! A pesar de sus encantos, no logro disfrutar plenamente de esta época del año y, la verdad, ansío que pase pronto.
Es una época que connota balances y los balances me asustan. Me asusta ver que pasó un año entero y no logré hacer ningún cambio positivo en mi vida. Sigo acarreando las mismas mochilas que el año pasado (más pesadas incluso) y soñando con las mismas ilusiones que en estos doce meses no cumplí. Pero sobre todo me asusta ver que, en gran parte, la responsabilidad de encontrarme estancada en el mismo lugar es tan sólo mía. Porque si bien ninguna oportunidad se presentó concreta en mi puerta, tampoco salí a buscarlas con seguridad y firmeza. Dejé que el tiempo pasara sin pensar que el tiempo, cuando pasa, no vuelve. El tiempo es traicionero. Le gusta jugar a los engaños con sus cortos segundos, minutos, horas, con sus intermedios días, semanas y sus largos meses, y cuando todos esos meses que forman un año pasan, nos damos cuenta (recién ahí) de todo el tiempo que pasó delante de nuestras caras.
Además los balances denotan un sentimiento de melancolía espantoso. No creo, según mi apreciación, que haya un sentimiento peor que la melancolía. Incluso la tristeza no suele ser tan fea y desconsoladora. Uno puede estar triste por acontecimientos realmente graves, como la muerte de un ser querido, problemas de salud de alguna persona cercana y sufrir sin consuelo alguno o también por haber perdido ese pañuelo que tanto me gustaba y combinaba con todos mis atuendos. Éste último, de sabido que pasa rápido, con tan sólo una noche de sueño (o desvelo) como mucho y sin dejar rastros. Pero la melancolía es sombría, fatigosa, insoportable. Se instala en nuestros huesos, o más profundo aún, en nuestra alma, y se queda allí durante largo tiempo. Sin inmutarse siquiera por el desprecio que uno le tenga. Y dejando las huellas de su estadía para que siempre nos acordemos de ella.
Eso me genera esta época. Al menos mientras no pueda atribuirle significado positivo al balance de fin de año. Por suerte ya termina y por doce meses no tendré que preocuparme de ello.